Buenos días!!

Comienzan las colaboraciones de amig@s!!🙌🙌🙌

Ayer mi amiga Cris estuvo comiendo en el restaurante “La Mafia se sienta a la mesa” el de las 4 Torres (Pº de la Castellana, 257 (Bajos interiores Edificio Alstom y Aresbank) Madrid)

 

La Mafia se sienta a la mesa es una cadena de franquicias especializada en Cocina italo-mediterránea. El restaurante del que hoy hablamos (Pº de la Castellana, 4 Torres), es un local sobrio y elegante con decoración ambientada en la mafia e Italia, dispone de terraza y de menú infantil para poder ir con los niños (menús Piccolino, con opción de que sea sin gluten).

Y una vez explicado un poco por encima la cadena de restaurantes, vamos a la experiencia de Cris.

Fue a comer con otras 3 personas, y para no volver al trabajo con una digestión muy pesada, decidieron pedir un plato para compartir y luego uno principal cada uno.

Para compartir entre los 4 comensales, se decantaron por un “Antipasti”: Parrillada de verduras asadas con salsa Romesco.

Tras esperar un buen rato, les llegó el plato a la mesa. Tenían todos tanta hambre, que no le dio tiempo a sacar la foto al plato entero, pero al menos le dio tiempo de sacar una a su parte, jajaja:

El plato de Cris 🙂

 

La parrillada consta de calabacín, champiñón, berenjena, espárragos trigueros, pimiento rojo y verde, acompañada de salsa Romescu. Es una parrillada correcta, no es algo especial, aunque la salsa mejoraba notablemente el plato. Por lo que de este plato, destaca sobre todo la salsa Romescu.

Para 4 comensales como plato de entrante, la cantidad es más que suficiente.

Tras oooootro largo rato, llegó el plato principal. Ternera esencial 300 gramos (de la Finca Jiménez Barbero, con pimientos asados y patata natural frita).

¿Cómo quiere la carne? «Al punto»

 

La carne se pidió al punto y llegó a la mesa muy pasada, por lo que la valoración de la misma no puede ser objetiva, pero este plato la relación calidad/precio es bastante mala (teniendo en cuenta que son unos 20€, al menos podrían tenerla en el punto de cocción que pide el cliente…)

Terminaron con un café, puesto que no les daba tiempo al postre tras haber esperado una barbaridad entre plato y plato.

Por lo tanto, la experiencia de Cris y sus acompañantes no fue lo que esperaban y menos aún, porque al pagar unos 30/35€ por persona, esperas que al menos el servicio sea bueno…

La parsimonia a la hora de servir los platos y el no tener en cuenta los gustos de los clientes en cuanto al punto de la carne, no es algo que se espera de un restaurante del que se espera que sea un italiano de cierta calidad.

Gracias Cris por tu reseña!! Esperamos que la próxima ocasión sea mucho mejor!

Un saludete!!