Buenos días,

Por fin terminamos con el postre de la Semanuca de Cantabria, que al final ha sido una semanuca un poco larga… Para el postre no voy a poneros una receta, sino que os voy a hablar de dos productos: Las Reinosas y una crema de orujo distinta.

He elegido de entre todos los postres que hay en Cantabria, uno que a mí me gusta mucho, y que no es tan conocido fuera de las fronteras de la comunidad. Los sobaos y las quesadas pasiegas, son los postres más famosos de Cantabria, pero hay que tener en cuenta que en esta tierra, el hojaldre se trabaja a las mil maravillas!! Corbatas, polkas, sacristanes y pantortillas son un claro ejemplo de ello.

Pues en primer lugar os hablaré de las Reinosas (casa Vejo) también conocidas como “hojaldres de invierno”.

Esta especie de rosquillas os sorprenderá muy gratamente al probarlas. Son un producto delicioso que a pesar de su apariencia no es muy empalagoso, eso sí, son bastante dulces. Pero la verdad que a mí no terminan de cansarme. Me comería la caja entera de una sentada. Jajaja.

La empresa de la que son estas Reinosas que os presento, Casa Vejo, las acompaña con un texto en el que explica el motivo de por qué se les llama también hojaldres de invierno, y en el que se indica (evidentemente, de manera muy superficial) parte del proceso para su preparación.

Al comerlas os llamará la atención que la textura es más bien blandita. Entiendo que debido a sus “baños” diarios en almíbar… Os aseguro que merece la pena probarlas, si no habéis tenido ocasión de hacerlo, visitad Cantabria un fin de semana o durante las vacaciones (aprovechad que es el “Año Jubilar Lebaniego”) y cuando las hayáis probado me decís si no son un dulce manjar.

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Y qué mejor para acompañar a estas dulces rosquillas que un chupito bien fresquito de crema de orujo ¿?

Pues hoy os traigo una cremita, que a todos o por lo menos a los que hayan estado en Cantabria alguna vez, os sonará la marca: El Coterón.

La cantidad de tipos de crema de orujo que tiene esta empresa es cada día mayor. Y no solo de cremas de orujo, si no diferentes licores con una gran variedad de sabores.

En mi caso, la botella que tengo para las ocasiones especiales en las que las comidas/cenas en mi casa, terminan con un chupito acompañando al postre, es la “Crema de Chocolate Blanco al Orujo de Liébana”.

La verdad es que a mí el orujo que más me gusta es el de hierbas, con el que se hace muy la digestión tras un buen banquete, pero también es cierto que el chocolate blanco me gusta mucho, y cuando vi esta crema tenía claro que la iba a probar.

Si estáis pensando en que vais a tomar el chupito y el sabor del chocolate blanco os va a inundar el paladar llevándoos al paraíso de los “blancochocolateros”…. Os equivocáis. No os va a defraudar, porque está muy bueno, pero lo esperéis que sea un batido de chocolate blanco.

Si lo pensamos, es lógico que no tenga un potente sabor a chocolate blanco, puesto que el sabor que debe de predominar es el de la crema de orujo (al menos así lo entiendo yo…).

Por lo que si adquirís esta bebida, os encontraréis con una crema de orujo con regusto a chocolate blanco.

Merece la pena probarlo ¿? Por supuesto, y si encima es para acompañar a unas Reinosas más aún, porque hacen una pareja perfecta!!

Pues nada, espero que esta Semanuca de Cantabria (o este par de semanucas de Cantabria mejor dicho) os haya gustado y que os animéis a ir a conocer la comunidad autónoma más bonita de España (este último comentario me va a provocar algún comentario negativo, así que los que estéis de acuerdo con esta afirmación, ayudadme dejando el vuestro, hagámonos fuertes!!)

Si esto de hacer menús típicos de alguna zona os ha parecido buena idea, os animo a que me digáis de qué otra zona queréis que lo intente hacer. Tras estudiar un poco para conocer bien la gastronomía de cada país o comunidad, si lo veo factible, me pondré manos a la obra!!

Que tengáis una gran semana!

Un saludete!!