Buenos días!!

Se acabó el puente y la vuelta al trabajo es dura. Recordar los momentos que has pasado en estos días libres suele dar un poquito de bajón, pero si es para rememorar lo que has comido… lo que entra es hambre!!!

Y para eso estoy hoy por aquí, para hablaros de la primera parada que hicimos la semana pasada en dirección Cantabria. Un clásico que nunca decepciona: “Casa Lucas” (Carretera general s/n, 39518 Correpoco, Cantabria.

Esta Semana Santa, estuve con un par de amigos de ruta por Cantabria. Teníamos el coche, ganas de pasarlo bien, reservas para comer o cenar casi todos los días, buen tiempo…. Tras parar en Fontibre, para ver el nacimiento del Ebro, nos dirigimos con cierto hambre hacia Correpoco, nuestra primera parada gastronómica y nuestra primera reserva.

Llegamos pronto, así que decidimos tomarnos un refrigerio en la barra. Un par de refrescos y una cervecita artesanal de Cantabria fue la elección. El camarero nos puso unas aceitunas aliñadas que estaban muy ricas y un caldito de ajo.

Mientras esperábamos a que nos llamasen para pasar al comedor, estuvimos viendo la cantidad de productos cántabros que tienen disponibles para comprar, desde un pan hecho por ellos, pasando por orujos, quesos, dulces…

Y mientras estábamos en ello…se acercaron a decirnos que ya podíamos pasar.

En todo momento, la amabilidad y profesionalidad de los empleados de Casa Lucas fue excepcional.

El vino que tomé era un vino de la tierra, más concretamente de la zona lebaniega: “Picos de Cabariezo”. Era un vino bastante rico, que se bebe fácil, no muy ácido y que combina perfectamente con lo que íbamos a comer. Además es de mi tierruca!

Mientras nos traían los platos, que tanto nos costó decidir, nos trajeron un paté de higaditos (de lechazo creo recordar…), que estaba bastante bueno. Un aperitivo contundente, de sabor potente, me sorprendió positivamente, la verdad.

El plato que decidimos probar para compartir, fueron unas croquetas de trompetas de la muerte (o trompetas de los muertos) que nos había recomendado mi primo. Y debido al nombre de la seta con la que estaban hechas, no podría expresarlo de otra manera… ESTABAN DE MUERTE!!

Una buena ración de croquetas, con cierto regusto a trufa negra. Un sabor que inunda la boca y te deje con ganas de repetir. Por cierto, setas muy comunes del Valle de Cabuérniga, por lo que no me extrañaría que las setas fuesen de la zona.

Y llegaron los platos principales. Cecina con pimientos rojos y queso de cabra a la plancha y entrecot de ternera tudanca.

El plato de cecina realmente es un entrante, pero a Machuca le llamó mucho la atención, así que se lo pidió para él solo. Yo evidentemente le robé un trocito, pero no le importó mucho, porque no consiguió acabar con todo. La cecina estaba cortada finita y estaba jugosa, pero cuando mezclabas el sabor junto con el queso de cabra y los pimientos, todo ello bien aliñado con un buen aceite de oliva, mejoraba notablemente.

Raúl y yo, nos comimos el entrecot. La carne era de ternera tudanca, una raza autóctona de Cantabria, que pasta por los “praos” de la zona occidental de la comunidad.

El entrecot estaba en su punto perfecto de cocción, al menos como a mi me gusta, y a pesar de que parece que es un entrecot pequeño…. Os puedo asegurar que cuesta terminarlo, y yo siempre termino todo lo que haya en el plato, jajaja.

Iba acompañado de unas patatas caseras y un pimiento asado. En unos cuencos a parte te ponían la salsa para acompañar la carne, en nuestro caso una salsa de miel y mostaza y otra de foie y trufa, que estaban muy buenas, pero que únicamente las probé, porque para mi una buena pieza de carne se debe de tomar sin salsas, éstas las reservo para carnes menos sabrosas o de menor calidad. Además de la salsa te podías servir entre dos tipos de sales distintas, por lo que no podrás echar en cara que la carne esté sosa!! jejeje

Tras terminar este plato, nos trajeron la carta de postres, pero no fuimos capaces de comer ninguno, así que nos pedimos un café. Para mí fue lo peor de nuestra visita a Casa Lucas, pues era un café muy normalito.

Debido a que no teníamos mucho tiempo, obviamos los platos de cuchara que tan buenos son en este restaurante. Cocido montañés (con varios premios a su espalda), cocido lebaniego, alubias con caza…

También tienen un menú del día muy interesante por 15 euros, en el que tienes gran variedad de primeros y segundos platos.

Y además hay que estar pendientes de su web, en la que podréis ver las diferentes jornadas que organizan!!

Por lo tanto, si conocéis a alguien que se vaya a ir de vacaciones por Cantabria y os pregunte por algún sitio donde comer bien y que el trato de los empleados sea estupendo, ya sabéis un nombre. Casa Lucas!

Y para terminar, recomendaros, que ya que habéis conducido por carreteras serpenteantes y que habéis tenido que reducir la velocidad, tanto por las curvas como por las vistas… no dejéis de visitar Bárcena Mayor para bajar la comida. Un pueblo con mucho encanto y que forma parte de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España!!

 

Un saludete!!